Tuesday, April 05, 2005

Características comunes de las enfermedades crónicas



CARACTERÍSTICAS DE LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS.

Hay unas características comunes en las enfermedades crónicas:
1. Padecimiento Incurable: permanente e irreversible con periodos de remisión y recaídas.
2. Multicausalidad o plurietiologia: están asociadas a diversos factores químicos, físicos, ambientales, socioculturales, muchos de ellos relacionados con el modo de vida y el trabajo. En las enfermedades cardiovasculares, por ejemplo, intervienen múltiples causas: tabaco, hipercolesterolemia, hipertensión, estrés, etc.
3. Multiefectividad: un factor de riesgo puede producir múltiples efectos sobre distintos problemas de salud. Por ejemplo, el tabaco puede producir cáncer de pulmón, EPOC, enfermedad cardiovascular.
4. No Contagiosas: no están producidas por agentes microbianos, por lo tanto no pueden transmitiese.
5. Incapacidad Residual: dejan secuelas psicofísicas y, por tanto, disminuyen la calidad de vida.
6. Rehabilitación: requieren entrenamiento especifico del paciente y de su familia para asegurar su cuidado y una estrecha colaboración y supervisión del equipo de cuidados.
7. Importancia Social: determinada por las tasas de mortalidad y la repercusión socioeconómica, incapacidades en la población activa y gasto sanitario que generan.
8. Prevenibles: tanto a nivel primario, mediante la modificación de determinados factores, como a nivel secundario, mediante su detección precoz.
9. Sentimientos de perdida: se generan en el paciente respecto a su vida anterior.

Las enfermedades crónicas pueden clasificarse de forma muy diversa.
Teniendo en cuenta que estas enfermedades presentan unos problemas predominantes que pueden servir como referencia para su clasificación:

1.- Enfermedades que provocan un intenso sentimiento de perdida o amenaza física: las más significativas son:
1.1.- Enfermedades de mal pronostico: oncológicas, SIDA, etc.
1.2.- Enfermedades que provocan gran dependencia: renales.

2.- Enfermedades que conllevan nociones de dolor o mutilación: las más significativas son:
2.1.- Enfermedades que en su evolución causan dolor crónico: artritis reumatoide.
2.2.- Enfermedades que conllevan perdida de la imagen corporal: amputaciones, colostomías.

3.- Enfermedades que precisan para su evolución favorable modificaciones en el estilo de vida: las más significativas son:
3.1.- Enfermedades cardiovasculares: hipertensión, cardiopatías.
3.2.- Enfermedades metabólicas: diabetes, obesidad.
3.3.- Enfermedades respiratorias: EPOC.


Es importante conocer las posibles reacciones del paciente ante su enfermedad y también cómo puede reaccionar el profesional sanitario.

A) Reacciones del paciente frente a la enfermedad.

1. Reacciones de huida o negación:
el paciente grave puede hacer una negación total de su padecimiento, e intentar normalizar su vida. El enfermo crónico puede también hacer una negación de su diagnostico, aunque el cuadro no reviste el dramatismo anterior. En la medida en que el proceso crónico es más asintomático, favorece en mayor medida una huida de este tipo. El sanitario puede detectarla por las consultas típicamente en "rachas", con largos periodos en los que el paciente "desaparece".

2. Reacciones de agresión o rechazo activo:
el enfermo crónico raramente expresa al profesional su agresividad. Fuera de la consulta, en cambio, puede ser más franco ("¿qué se habrán creído?, decirme que tengo que comer sin sal!; " es un médico muy malo porque solo sabe tratar el azúcar con insulina"). Un patrón de conducta relativamente frecuente es el "pasivo-agresivo". La agresividad se vehiculiza a través de una resistencia pasiva, casi inaparente, a las indicaciones del profesional de la salud (pérdida de recetas, olvidar las citas, cambiar la posología).

3. Reacciones de racionalización:
el paciente apoya su conducta en argumentos o razones. Los pacientes crónicos pueden reinterpretar su enfermedad para justificar su conducta. Ej.: creen que si se inyectan insulina cada vez serán más diabéticos.

Los profesionales también reaccionan

El profesional puede experimentar las siguientes reacciones frente a las enfermedades de sus pacientes:

1. Reacciones de huída: el profesional de la salud no puede "huir" literalmente, pero puede desarrollar estrategias que alejen a sus pacientes. Por ejemplo, a los pacientes que caen mal se les dedica menos tiempo.

2. Reacciones de rechazo: este rechazo se manifiesta a veces como una conducta culpabilizadora, recriminando al paciente incluso por tener la enfermedad. (Fotocopia: "Ya se lo dije").

3. Reacciones de racionalización: el profesional toma el papel de "técnico", centrándose en la patología del paciente y evitando el contacto personal con el mismo. Justifica su actitud en la falta de tiempo, en que su función no es la de psicólogo o asistente social, la mayoría de pacientes no presentan nada importante.

Es importante que cada uno de los actores vuelque sus vivencias, para comprendernos entre profesionales y pacientes y aprender en conjunto a mejorar la relación, ya que esto posibilita mejorar la Calidad de Vida.